Voces en alto, guardapolvos en luto

En un martes gris, sindicatos estatales, la CTA Autónoma, organizaciones sociales, estudiantiles y políticas se sumaron al grito colectivo por el fin a la violencia en Rosario. Como parte de una dramática saga, dos escuelas céntricas se sumaron a las que suspendieron las clases por amenazas y balaceras.

A media mañana, los trapos se fueron multiplicando en la emblemática Plaza San Martín. Los colores de las banderas contrastaban con el monocromo que mostraba el cielo encapotado y la sede de Gobierno que, cada vez más cerrada y vallada a la vista, ofrece una metáfora de su sensibilidad ante los reclamos populares.

Los sindicatos ATE Rosario, Amsafe Rosario y SIPRUS tomaron diferentes modalidades de cese de tareas para que sus bases pudieran participar de la concentración. Además de la exigencia vinculada a la implementación de políticas serias para poner fin a la violencia, se sumaron puntos del pliego paritario: salarios dignos, condiciones de trabajo, pase a planta, pago a reemplazantes, actualización de las asignaciones familiares, adelantamiento de la paritaria y reapertura inmediata de la misma, 82% móvil y jubilaciones dignas, entre otros.

‘¡Con las escuelas NO! ¡Con les pibes tampoco!’, fue la consigna central ante la multiplicación de entierros de alumnos y alumnas y el cierre de establecimientos por hechos y advertencias criminales con mensajes anónimos. Pisando el mediodía, cuando la columna de los centros de estudiantes secundarios entró a puro bullicio y consignas encendidas, se inició el acto. ATE Rosario, Amsafe Rosario, Siprus, Coad (docentes universitarixs con jornadas de lucha en puerta), y las organizaciones FOL, CCC, Polo Obrero, entre otras, protagonizaron el escenario.

“¿Se acuerdan cuando en las paritarias se quejaban de la pérdida de días de clase? ¡¿Dónde está el Ministro de Educación Debloc?! ¡¿Dónde está el Gobernador Perotti y el Ministro de Trabajo Pusineri?! ¿Dónde está la indignación y la acción de esos funcionarios públicos para resolver este problema que se lleva la vida de nuestros pibes, pibas, compañeros y compañeras?!”, vociferó la Secretaria General de la CTA Autónoma y ATE Rosario, Lorena Almirón.

Tras pedir un minuto de silencio por les pibes muertos bajo las balas del negocio de la violencia, la dirigenta denunció que se va a “trabajar con miedo de no volver” y que, encima, muchas escuelas y centros de salud sufren “problemas de infraestructura por abandono, que llegan a generar derrumbes y heridos”.

“Hoy 23 de mayo es un día particular. Me comentaba una maestra de la Escuela 1315, de La Cerámica que hay una familia a la que hoy le hubiese gustado estar acá y festejar un cumpleaños. Pero estaban yendo al cementerio. Maxi, uno de los pibes asesinados en ese barrio, cumpliría hoy 14 años. Basta de violencia en los barrios, de atacar a las escuelas. Basta de matar a nuestros alumnos y alumnas”, expresó conmovido el Secretario General de Amsafe Rosario, Juan Pablo Casiello.

La situación local se agrava semana a semana. Cada día es un conteo de homicidios y nuevas mecánicas de implantación de terror social. De pibes y pibas que mueren bajo las balas. Que la amenaza haya llegado también a las escuelas y centros de salud, habla de otro ‘límite’ traspasado. “Entrar y salir de una escuela se ha transformado en una situación de riesgo”, graficó el docente.

El Secretario Administrativo de la CTAA Rosario y dirigente local de Siprus, Jerónimo Ainsuaín, apuntó que hay dos mil profesionales de la salud monotributistas que no pasaron a planta, estando en condiciones para hacerlo. “Esos compañeros que atienden los sectores más vulnerables llevan tres meses de atraso de actualización salarial. Tenemos magros salarios, malas condiciones de trabajo y la violencia: no se aguanta más trabajar así”, dijo y se dirigió al gobierno provincial: “dejen de echar a los profesionales del sistema de salud público porque las paredes no van a atender a la gente”.

Perspectivas

“La salida no es la militarización: es el noveno desembarco de tropas federales y el resultado es el mismo. El número record de fuerzas, coincide con el record de asesinatos de nuestros pibes y pibas”, analizó Casiello. Y exhortó a que el Estado “dé respuestas al abandono y pobreza que se vive en nuestra ciudad”, generando “alternativas a lo que ofrecen las bandas narcos”.

Para el Secretario Adjunto de la CTAA Rosario, Gustavo Terés, toda la situación social también se vincula con el pago de la deuda externa que “se hace a costa de los derechos de los compañeros jubilados, la educación y la salud públicas”. Por ello exhortó a las organizaciones sindicales a construir un “plan de lucha nacional”, para dar batalla “contra la violencia en todos los niveles”.

En su lema de campaña a la Gobernación, Omar Perotti prometió “paz y orden”. Ninguna de las dos se encuentra en la Rosario donde se teme salir de las casas. Parte de la deuda del Gobernador con su propio planteo también se liga a celebrar el superávit millonario, mientras les trabajadores sufren los efectos de sus ajustes.

“En abril perdimos 8 puntos frente a la inflación, más lo que sucederá en mayo. No hay bolsillo que aguante hasta el 31 de julio, cuando dice el gobierno que sería la próxima reunión paritaria”, detalló Ainsuaín.

“Según la junta interna de ATE Indec, el salario mínimo debió ser en abril de  $322.290. Quienes se sientan en las mesas paritarias tendrían estar exigiendo con firmeza no sólo el adelantamiento de las cuotas de aumento. Sino reapertura ya de la paritaria, actualización de las asignaciones familiares, un bono de cien mil pesos y cláusula de revisión automática”, consideró Almirón. Y le dejó un mensaje a quienes ganan con el negocio de la violencia y los gobiernos impávidos o cómplices: “¡No pasarán!”.

Comunicación CTAA Rosario

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