Por Comunicación CTAA Rosario*| La CTAA Rosario suma su lucha en barrios de la ciudad para paliar los efectos de la crisis. En los territorios la situación se agrava día a día, sumando a la pobreza estructural. Afrontar la cuarentena en aislamiento se hace muy difícil cuando la economía informal en la que buena parte subsisten las personas que habitan los territorios hoy ofrece nulas posibilidades. Sin changas, no hay plata. Así es como la solidaridad es un lazo esencial para la resistencia y la subsistencia.
En barrios como Belgrano y Bella Vista, la CTA Autónoma Rosario llevó su solidaridad. Existe un drama alimentario: llegar a la comida asegurada del mediodía que hoy es sostenida por los comedores escolares al que acude un adulte de la familia, para luego en el hogar compartir entre todes, suprimiendo en muchos casos la cena.
En el caso de la organización El Hormiguero de Barrio Belgrano, hay un trabajo territorial de cuatro años con las infancias y las mujeres, participando de diversos espacios de encuentros. En Bella Vista hubo cocina comunitaria a leña sábado y domingo. Entre los dos barrios el fin de semana se dio alimentos a 150 personas y, durante la semana, esa cifra se duplicó.
Sin dudas hay una enorme falta de variabilidad de los alimentos que repercute en la falta de nutrientes necesarios. Las organizaciones territoriales en este contexto somos los vasos comunicantes de las diferentes situaciones sociales, para articular las políticas del Estado y, con la solidaridad como pilar esencial, colaborar en mejorar la situación de quienes más desprotegides están y resistir la pandemia que nos afecta mundialmente.
El desafío está en marcha en nuestros lugares de anclaje mano a mano, sostenemos el acompañamiento y sostenimiento que se requiere.
Comunicación CTAA Rosario